domingo, 11 de septiembre de 2011


Dalai Lama "Imagen de la vida misma" 
Por Nykte Bustamante
@Nykte

Importante para mí es escribirles en este momento, apenas voy sentándome después de haber tenido la gran fortuna de haber visto al Dalai Lama. Les voy a contar como el universo actúa a nuestro favor.


Resulta ser que hace un par de días, me enteré de la presencia del Dalai Lama al Distrito Federal. Resulta que “casualmente” vendría un tanto cerca de mi casa. Así que comencé a twittear para pedir información y luego envié un correo a “Casa Tibet” para investigar sobre los boletos, los cuales ya no encontré (claro que para mi gusto, había muchos espacios vacíos en el evento). Pero bueno, lo más importante es que un twitt reanimó mis deseos. Resulta ser que mi primo Luís, tenía un par de boletos y ¡No los usaría!

Así, mi hija y yo nos dispusimos a prepararnos. En realidad no dormí una noche antes, pues asistía constantemente a ver cuantas personas se habían formado. A las 12 de lo noche, ya cada puerta contaba por al meno tres personas. A las 4 AM, habían un aprox. de 15 personas, y a partir de las 6 AM, comenzaron a llegar más y más gente. Así que ya con mi hija, esperamos el momento de poder entrar. Y esto al fin pasó.

Una hermosa cantante que aún no se como se llama. Pero cantaba verdaderamente hermoso, luego Richard Gere y después de tanta ansiedad al fin llego ese hombre maravilloso de 76 años, a quien Mao Tse, le diera permiso personalmente de usar la bandera china junto a la tibetana.

Sus galardones como premio novel de la paz, su lucha y propuestas por la democratización de Tibet. No son nada a comparación de su hermosa sonrisa.

En realidad yo esperaba ver a un hombre con una energía impresionante, con una especie de magia mística o algo así. Nada más fuera de la realidad. Resulta ser que el Dalai Lama es un hombre un tanto o más inquieto que mi hija, hablaba mientras el traductor nos traducía, saludaba a todo mundo, le reclamaba al hombre trajeado que osó quitarle su gorra con la bandera del Cruz Azúl y remató diciendo que le gustaba como le quedaba el blanco. Luego intentó quitarle la sobrilla a un hombre parecido a los personajes del "FBI" que andan con trajes negros en las películas de Hollywood. Y no lo hizo ni una ni dos, en realidad yo esperaba ver el momento en que agarrara con su gorra blanca rescatada con el logo del Cruz Azul y a gorrazos le quitara la sombrilla.

Todo el tiempo se balanceaba, se paraba en puntas, bailoteando, volteando para todos lados, sonrisas y más sonrisas. Ese es el verdadero valor del Dalai Lama, además de su sabiduría, de su conocimiento tan profundo, de manifestar constantemente a un niño inquieto de 76 años que no vive dentro de él, que es él mismo en todo momento. Y además a un hombre y ser humano extraordinario.

La experiencia de mirar de lejos a un personaje como el Dalai Lama, es como la de conocer a un pequeño juguetón que todo, absolutamente todo es buen pretexto para sonreír.

Dice que lo que nos sucede es una oportunidad. Puedes ver lo negativo del problema, pero eso solo es una parte. Pero si miras más allá podrás encontrar la parte positiva.

El Dalai sostiene que el odio, el resentimiento y todas esas emociones, generan enfermedades. Dice que el amor y la felicidad son la fórmula perfecta para que la vida se comporte de esa manera. Cuando tú generas un pensamiento positivo, éste crece y se convierte en tu vida.

Ciertamente las palabras una a una las escuché y las tengo grabadas. Lo más importante de mi experiencia con el Dalai Lama, ha sido su gran sonrisa, su amable deferencia hacia las personas y su capacidad para jugar en la vida. Ciertamente es un gran maestro del cual aprender.   

Y mi mayor aprendizaje de hoy, es el poder darme cuenta que soy verdaderamente afortunada, por ser quien soy, ser como soy. Pero lo más importante, por estar rodeada de gente maravillosa que son mis hijos, familia, amigos, conocidos, seguidores, y toda la gente que me rodea y que siempre esta al pendiente de mi. ¿Saben? El Dalai habla de amar a los enemigos y por más que lo pienso, no los encuentro; pienso que las personas que en mi vida me han lastimado, son seres humanos como yo; que pese a estar confundidos, me han ayudado a aprender lecciones tal vez muy duras, pero que me han hecho confirmar el material con el que estoy hecha. Y, lo agradezco.


¡Descubre tu ser de Luz que llevas dentro!

2 comentarios :

  1. PUES QUE AFORTUNADA DE HABER ESTADO EN ESE EVENTO Y QUE TE HAYAS INSPIRADO A SENTIR LO VALIOSA QUE ERES Y QUE NO GURDES ODIO NI RENCOR XQ DE SER ASI TE EMFERMARIAS QUE LINDA EXPERIENCIA

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  2. no había tenido el gusto de leerte, me gusto mucho, saludos

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