domingo, 29 de enero de 2012

Y la felicidad apá


¿Y la felicidad apá?
Por Nykte Bustamante
@Nykte

Ciertamente “felicidad” es una palabra con un sentido abstracto en muchos sentidos. La RAE nos dice lo siguiente al respecto:


1.     Estado del ánimo que se complace en la posesión
 de un bien.
2.     Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo
3.     Suerte feliz. Viajar con felicidad



Bien, como podemos ver, el significado de la palabra no concuerda con lo que realmente nos puede hacer felices, porque hay más. Es decir, podemos tener algún bien que nos haga sentir feliz momentáneamente, pero el vacío que podemos tener en la vida, puede no depender de eso material que estamos obteniendo.

Las satisfacciones también nos brindan la felicidad, sin embargo siempre vamos en pos de más satisfacciones.
Y por último, la suerte, bien, la suerte nos puede dar incluso alegría. Sin embargo, las carencias en otros temas pueden seguir. Y del mismo modo la felicidad es pasajera.

Así, podemos comprender que la felicidad no es una constante en la vida del hombre, si lo tuviese que ilustrar con alguna imagen, elegiría la imagen de la fogata. A una fogata, se le tiene que alimentar, en este caso, la felicidad es ese fuego que consume vorazmente lo que se le dé. Si no la delimitas bien, la felicidad puede consumirte e incluso destruirte. Y en vez de darte placer te genera dolor.

Así vemos que la voluntad, es aquel que alimenta por la noche a la fogata, el que le coloca la madera necesaria para que el fuego sea constante y el necesario para cada ocasión. La madera, son los eventos en tu vida, que pueden ser materiales, cuestión de suerte o generados por las personas que te rodean. Por satisfacciones personales o por éxitos profesionales. Y como ven, deben enviarse al fuego, es decir a la felicidad, de manera constante y cuidada.

Lo cierto es que todos deseamos y necesitamos ese fuego, porque sin él, nos vamos apagando y enfriando. Así, vemos que las personas que no son felices, son frías, serias, sin ese calor humano que brinda la felicidad. Puedes ser más o menos feliz, pero lo más importante es reconocer en donde se encuentra localizada nuestra flama de la felicidad y además cuidar el combustible que empleemos. Si usas un tronco con moho o húmedo puedes generar chispas que te quemen y te lastimen en vez de nutrir ese fuego. Es por eso que no cualquier cosa te puede hacer sentirte feliz.

Lo cierto es que la mayoría de los seres humanos tienen encendido ese fuego algunos más grande y otros más pequeño, pero no son conscientes. Esto tiene una explicación lógica: los padres nos enseñan todo lo que necesitamos para sobrevivir, pero no nos enseñan a reconocer el material con el que podemos ser felices, y esto es por dos razones. La primera: es porque nuestros mismos padres no saben reconocerlo y la segunda: es porque nuestros padres no consideran un conocimiento importante a enseñar. Cabe señalar que algunos padres si han logrado transmitir positivamente este conocimiento a sus hijos, porque son portadores de él.

Bien, lo primero que debes hacer si deseas ser feliz, es desear serlo. Lo segundo es reconocer lo que te hace feliz, luego debes saber los elementos que te faltan y cuáles son los procedimientos que debes seguir para poder hacerte de esos factores. Elimina los elementos que en vez de nutrir tu fuego lo dispersan, apagan o descontrolan y define el tamaño de tu fogata partiendo de lo que puedes controlar y lo que en verdad necesitas.

No te olvides que lo más hermoso es compartir una fogata y si deseas enseñar a tus hijos a ser feliz, no existe otro camino, más que el de aprender primero tú, los procedimientos para mantener el fuego de tú felicidad ardiendo día y noche y llenando de calidez a todas las personas que te rodean y que amas.

¡Descubre tu ser de Luz que llevas dentro!


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